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Patrimonio Agroalimentario en Chile: oportunidades desde la política pública y el enfoque territorial

Publicado por Carlos Pallacán 06/11/2016 sobre Seguridad Alimentaria

Patrimonio Agroalimentario en Chile: oportunidades desde la política pública y el enfoque territorial

No cabe duda que en los últimos años, se ha evidenciado un creciente interés por revalorizar y reposicionar diversos componentes de nuestra cultura alimentaria. A través de una serie de iniciativas lideradas por actores públicos y privados, este fenómeno de patrimonialización agroalimentaria si bien está comenzando a ofrecer un sinnúmero de oportunidades para las familias campesinas, conlleva a su vez una serie de riesgos que son necesarios de considerar ante su considerable auge.

Ya han pasado 10 años desde que por primera vez, se conformara la primera instancia multiactoral que diera cuenta de la importancia de esta temática. Denominado como Comité Agrogastronómico, esta iniciativa liderada por instituciones públicas, académicas y gastronómicas, fue pionera en poner como foco central la recuperación y promoción de productos y preparaciones con identidad, de manera de agregarles valor y lograr una mejor posición de éstos en los mercados (COMITÉ AGROGASTRONÓMICO, 2010).

A partir de esta instancia, es que desde el sector público se han hecho valiosos esfuerzos por identificar y reconocer todos aquellos productos y preparaciones con un carácter patrimonial. En este sentido, el aporte realizado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA) a través del Programa de Innovación Estratégica en Patrimonio Alimentario, se encargó durante el año 2012 de elaborar una metodología en conjunto con la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile que permitiera identificar aquellos productos y preparaciones con carácter patrimonial. De este modo, a través de la Serie Patrimonio Alimentario, se ha logrado publicar inventarios patrimoniales que permitan difundir y posicionar la cultura alimentaria de cada región del país, existiendo a la fecha los catálogos correspondientes a las regiones Arica y Parinacota, Valparaíso y Biobío, mientras que en proceso de elaboración se encuentran los ejemplares para las regiones de la Araucanía, Tarapacá y Coquimbo.

Mismo caso ocurre con el Consejo Nacional de Cultura y las Artes, quien a través de su participación del proyecto Arca del Gusto: Bases para el fomento del Turismo Culinario, impulsado por la Universidad de Concepción, Slow Food y ANAMURI, se encargó durante el año 2014 de elaborar el Catálogo Alimentario Patrimonial: Productos tradicionales y en riesgo de extinción en Chile como una forma de apoyar y difundir el desarrollo del turismo cultural culinario, mediante el rescate y la transmisión de ingredientes y saberes del patrimonio alimentario, salvaguardando expresiones y elementos que corren el riesgo de desaparecer (CNCA, 2014).

Desde otra arista, es posible reconocer una serie de iniciativas que han visto al patrimonio agroalimentario como una oportunidad de mejorar las condiciones económicas de las familias campesinas. En este sentido, FIA desde el año 2014 está ejecutando el Concurso Nacional Agricultura Familiar Campesina: Valorización del Patrimonio Agrario y Agroalimentario, iniciativa que a la fecha ha permitido financiar 50 iniciativas vinculadas a la valorización del patrimonio agrícola alimentario y forestal, a través de su rescate, protección y/o acceso a los mercados, para contribuir de esta forma, a mejorar el desarrollo económico social y ambiental de las comunidades locales (FIA, 2016).

Mientras que desde otro ámbito, se destacan los mecanismos de certificación de productos agrícolas tradicionales, dentro de los cuales, se destaca la labor liderada por el Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI), quien por medio del Programa Sello de Origen, desde el año 2011, busca valorizar la producción agropecuaria y/o artesanal con el objetivo de impulsar la preservación de formas particulares de manufactura y/o producción tradicional impulsando de tal forma el emprendimiento y desarrollo productivo de comunidades de nuestro país (INAPI, 2011). En este mismo sentido, el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) a través de su sello Manos Campesinas, busca respaldar los atributos de productos y servicios generados por pequeños productores a lo largo de todo el territorio nacional, visibilizando ante los consumidores, los atributos de estos productos y servicios, dando valor a sus factores naturales, humanos y sociales, junto con reconocer las prácticas ancestrales y los conocimientos tradicionales inmersos en su proceso de elaboración (INDAP, 2015).

Este breve panorama, da cuenta que si bien se ha trabajado en una serie de iniciativas vinculadas a la protección, conservación y puesta en valor de nuestro patrimonio agroalimentario en la última década, estas escasamente han ido acompañadas de estrategias que fomenten un desarrollo desde una óptica territorial.

En este sentido, es necesario poner atención a los procesos de cadenas de valor que se intentan fomentar a través de los sistemas de certificación asociados al origen de un producto, puesto que al estar sujetos a la promoción y comercialización en mercados extraterritoriales, propician la generación de escenarios complejos que pueden repercutir en la fragmentación, modificación de usos y re-adaptación de los productos de alimentos considerados patrimoniales por parte de las comunidades locales. Experiencias como lo ocurrido con la quinua en Bolivia, da cuenta cómo estos procesos de valorización de productos con importante valor sociocultural e identitario destinados a mercados internacionales, han llevado a constituir fenómenos vinculados a la monoproducción y mecanización del cultivo principalmente, generando impactos asociados a la desertificación, a la pérdida de cobertura vegetacional nativa y a la escasez de tierras para el ganado (Jacobsen, 2013).

De este modo, el desafío está en fomentar estrategias sostenibles e inclusivas que articulen a las comunidades locales a nuevos mercados dinámicos. Mecanismos como los circuitos cortos de comercialización (CCC) se presentan como interesantes alternativas que permitan acercar estos productos patrimoniales a mercados regionales, generando sinergias que articulen el territorio en torno a una producción local y diversificada. Por su parte, instancias como los mercados institucionales se presentan como una oportunidad desde la política pública que permita fomentar y garantizar la producción local efectuada por la agricultura familiar campesinas y las pequeñas y medianas empresas agrícolas.

Por Carlos Pallacán
Programa DT-IC/RIMISP
Fotografía Carlos Pallacán Programa DT-IC/RIMISP 

Referencias 

  1. CNCA (2014). Arca del gusto. Catálogo alimentario patrimonial. Productos tradicionales y en riesgo de extinción en Chile Disponible en: http://www.cultura.gob.cl/wp-content/uploads/2014/12/arca-del-gusto.pdf
  2. COMITÉ AGROGASTRONOMICO (2010). Quienes Somos [online] Disponible en: http://www.comiteagrogastronomico.cl
  3. FIA (2012) Serie Patrimonio Alimentario de Chile. [online] Disponible en:  http://www.fia.cl/informacion-de-apoyo/serie_patrimonio_alimentario_de_chile/
  4. FIA (2016) Convocatoria Nacional. Proyectos de Valorización del Patrimonio Agrario, Agroalimentario y Forestal. [online] Disponible en http://www.fia.cl/convocatorias-fia/ver-convocatoria/convocatoria-nacional-proyectos-de-valorizacion-del-patrimonio-agrario-agroalimentario-y-forestal/
  5. INAPI (2011). Programa Sello de Origen. [online] Disponible en http://www.sellodeorigen.cl/611/w3-article-2961.html
  6. INDAP (2015) Sello Manos Campesinas. [online] Disponible en: http://www.indap.gob.cl/introducci%C3%B3n-sello-manos-campesinas
  7. JACOBSEN, S. (2013). La producción de quinua en el sur de Bolivia. Del éxito económico al desastre ambiental. 5 pp. Revista de Agroecología LEISA. Vol. 28 N°4. [online] Disponible en http://www.leisa-al.org/web/index.php/volumen-28-numero-4/967-la-produccion-de-quinua-en-el-sur-de-bolivia-del-exito-economico-al-desastre-ambiental