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MIRADAS, VOCES, E IMAGENES LATINOAMERICANAS - Libro de Andrés Yurjevic Marshall

16/08/2017 | Noticias generales

MIRADAS, VOCES, E IMAGENES LATINOAMERICANAS - Libro de Andrés Yurjevic Marshall

INTRODUCCIÓN DEL LIBRO "Miradas, Voces, e Imágenes Latinoamericanas" de Andrés Yurjevic Marshall

"La idea de escribir el libro nació luego de una charla que diera sobre las imagines de América Latina que entregan sus poetas y cineastas. Impresionado con los significados que iba descubriendo, quise entonces ahondar en la contribución de la cultura y las artes al desarrollo de nuestros países. Es notable la importancia que los poetas dan a los territories como espacios de vida, concepto que hoy gana adeptos en quienes promueven la descentralización y la defensa de las culturas locales y los patrimonios ambientales, como vía para fortalecer la ciudadanía y el progreso económico. Es también impactante la fuerza con que los directores de cine muestran que las élites, al no confiar en la solidaridad social, han negado al latinoamericano la posibilidad de vivir en sociedades dinámicas e integradas.

Pero la decisión final la tomé cuando percibí que la región estaba cruzada por aires renovadores y que cualquier intento por plantear un desarrollo desde la sociedad civil, tiene que ser sensible a sus aspiraciones como a las realidades que la limitan. Con ese propósito in mente, comencé a navegar por la existencia de cada uno de los cuatro abuelos de América Latina: el asiático, el indio, el negro y el blanco[1], recuperé lo que ya había escrito sobre las voces de los poetas y las imágenes de los cineastas y avancé en busca de la imaginación de los novelistas y del testimonio del cronista. América Latina aspira a un futuro mejor, ya que a pesar de todo lo que le ha ocurrido, es una visión de mundo dinámica, una acción y una creación que se refleja en obras muy diversas, un diálogo que iniciado por las élites se ha ido transfiriendo a pueblos que han aprendido a comunicarse entre sí, comprendiendo lo que les es común y lo que los diferencia.

Las gentes que hoy marchan por las calles intuyen que tienen que concebirse como colectivos solidarios capaces de conquistar la paz social, crear cultura y producir un bienestar sostenible bien distribuido. Saben que no se puede continuar con esa historia del desarrollo de América Latina que desde la Independencia ha sido principalmente: “un baile de máscaras” según Octavio Paz; “una comedia de equivocaciones” de acuerdo a Mario Vargas Llosa; o “una modernidad que le dio la espalda al pasado” en opinión de Carlos Fuentes. El desarrollo para ellos sólo tiene sentido si moviliza la energía social disponible en cada comunidad con proyectos convocantes y desencadena un proceso de transformación que permita que cada persona pueda disponer de sus capacidades humanas. Estas demandas sociales forman parte de una agenda que también incluye la restauración de los derechos ciudadanos negados y una modernización del Estado que le permita asumir su rol y poner fin a los abusos del mercado y a los daños ambientales empresariales, a la impunidad amparada por jueces venales y a la narcoviolencia al interior de las comunidades incitada por policías corruptos. Si cada comunidad latinoamericana comienza a actuar inspirada por las singularidades de su modo de vida en la perspectiva aludida, emergerá un gran mosaico constituido por miles de estilos de vida florecientes, buenos para las personas y armónicos con la Tierra. Cuando ello ocurra, las comunidades geográficamente cercanas y afines culturalmente, emprenderán acciones cada vez más compartidas, iniciándose una dinámica integracionista de nuevo cuño que incentivará al mundo externo a aportarnos lo suyo, porque anhelará recibir lo nuestro.

Este libro integra nueve miradas de América Latina divididas en dos categorías y un epílogo. Las primeras cuatro se centran en los abuelos ya mencionados. El abuelo asiático, que legó más de seiscientos pueblos hermanados que vivieron en sus territorios por un largo período creando lenguas, culturas y prácticas sociales. El abuelo indígena, que levantó dos civilizaciones formidables –la Mesoamericana y la Andina– que duraron más de 3,000 años mostrando una imaginación creativa notable que unía al mundo terrenal con el espiritual.

El abuelo negro, cuyo espíritu libertario le hizo posible derrotar los intentos de convertirlo en un hombre-nada. Y el abuelo blanco, que instauró una mentalidad colonialista, autoritaria y propensa al rentismo y la colusión, pero que también dejó una lengua y una cultura de base cristiana que en los tiempos actuales está permitiendo que sus pueblos se reconozcan y se integren.

El segundo grupo –formado por poetas, novelistas, cineastas y el cronista– describe lo que hemos llegado a ser. La intuición poética, por provenir desde lo profundo, ilumina

con verdades significativas la importancia que tienen los espacios donde se construye la vida. La ficción del novelista, con sus historias geniales, permite darse cuenta del valor de la imaginación para vislumbrar nuevas realidades. El cine, con sus imágenes reveladoras, ayuda a comprender que sin la colaboración mutua no hay progreso ni democracia. Y el relato del cronista, como testimonio de un “testigo de vista”, hace ver cuán vulnerable es la modernidad alcanzada y que la lucha diaria de los pobres por sobrevivir es una energía aún no valorada ni adecuadamente canalizada.

En el epílogo se propone construir territorios humanos sustentables, para que la lucha por la igualdad permita a las personas optar –junto con otros– por algún estilo de vida saludable, una estrategia que además puede regenerar el tejido social y provocar una renovación ética en la política. Este libro fue escrito pensando en el latinoamericano que intuye que en los tiempos actuals tiene que mirarse y comprenderse a sí mismo y a los demás de otra manera. En quienes luchan por objetivos sociales fundamentales que fortalezcan a las personas, a sus organizaciones y movimientos sociales. En todos aquellos que día a día le van doblando la mano a sus frustraciones, manteniendo vivos sus modestos sueños de progreso. A los que requieren de caminos nuevos para su existencia, porque han comprobado el vacío ético de las aventuras desarrollistas que enfatizan el individualismo y el desgano ecológico. A los que predican con el ejemplo, mostrando que una vida sencilla y sobria es además una vida digna. Todos ellos son los mejores actores con que cuenta la sociedad civil para seguir fortaleciéndose y levantar un desarrollo desde sí misma. También está dirigido a los ciudadanos del resto del mundo que quieran comprender mejor a los latinoamericanos".

Chile, Abril 2016.

Descargue el libro completo aquí.

Andrés Yurjevic Marshall es economista chileno titulado por la Universidad de Chile, Magister en Estudios Latinoamericanos por la University of London, Ph.D. por la Universidad de California UC Berkeley y Diplomado en cine en la Pontificia Universidad Católica de Chile. Ha difundido el Desarrollo Sustentable a nivel de comunidades, escribiendo extensamente sobre el tema y enseñado en múltiples universidades. Fue catedrático UNESCO en la Universidad de Extremadura de Desarrollo Sostenible, España. Director del Programa de Magister en Agroecología y Desarrollo Rural Sustentable y del Programa Latinoamericano de Doctorado en Desarrollo Humano y Sustentable en los que se han vinculado diversas universidades de USA, Canadá, España y América Latina. Director del Centro Latinoamericano de Agroecología y Desarrollo Sustentable (CLADES) y de la revista Agroecología y Desarrollo.
 
[1] La imagen del abuelo está tomada del poema Balada de los abuelos del poeta cubano Nicolás Guillén, en el que habla de su abuelo español y de su abuelo africano: “Sombras que sólo yo veo, me escoltan mis dos abuelos.” http://cvc.cervantes.es/literatura/escritores/guillen/poemas/poema_11.htm

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