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ENTREVISTA CON EL AUTOR: Andrés Yurjevic Marshall

31/08/2017 | Noticias generales

ENTREVISTA CON EL AUTOR: Andrés Yurjevic Marshall

Andrés Yurjevic Marshall es un economista chileno, experto en temáticas de agroecología y desarrollo sostenible. Con su libro "Miradas, Voces, e Imágenes Latinoamericanas" nos proporciona un atento análisis del contexto latinoamericano a partir de una reflexión acerca de la contribución de la cultura y las artes al desarrollo de los territorios y países. 

A seguir el resumen del libro y una interesante entrevista con el autor. 

Resumen del libro

El libro transita por los temas de la identidad, modernidad y transformación social de América Latina, intentando ensanchar la mirada sobre la región, al incluir imágenes sobre sus abuelos: el asiático, el indígena, el negro y el blanco; y al integrar las voces de los poetas, novelistas y del cronista, así como el registro filmográfico de los cineastas. Se inicia constatando el cambio profundo que está experimentando la sociedad civil latinoamericana, la que luego de haber sido históricamente dependiente del Estado y maltratada por el mercado, comienza a tener una palabra respecto del desarrollo que sería bueno para sus comunidades. Y concluye planteando la necesidad de “Construir territorios sustentables guiados por gobiernos ciudadanos, dotados de economías competitivas, con comunidades movilizadas por la expansión de las capacidades humanas de sus gentes para gestionar las fuentes de bienestar.”

Entrevista con el autor

¿Cómo se acercó un economista experto en agroecología y desarrollo sostenible, a las temáticas enfrentadas en el libro?

En el libro intento una aproximación al tema del desarrollo desde la cultura. No para disminuir el aporte que hacen las ciencias sociales, sino por el contrario para enriquecerlo, y lo he hecho principalmente por dos razones. La primera tiene que ver con mi manera de entender el desarrollo. Para mí el desarrollo debe reflejarse –por sobre todo- en una ampliación de las capacidades humanas que permiten a las personas y a las comunidades (1) organizar el mundo que las rodea para obtener lo que requieren, lo que significa aprender a gestionar las fuentes de bienestar; (2) transformarlo para que responda mejor a las aspiraciones sociales; y (3) enriquecerlo con relaciones de afecto y solidaridad para amplificar la capacidad de gestión colectiva y de cambio. La segunda se relaciona con la necesidad de familiarizarnos con lo que somos y lo que hemos hecho, porque solo aprendiendo de nuestro pasado podremos levantar proyecto de futuro  cercanos a las gentes, que efectivamente movilicen sus energías y recursos.     

¿Cuál es el mensaje principal que el libro quiere transmitir a sus lectores?

América Latina vive un momento muy singular: su sociedad civil se expande con más y mejores organizaciones y liderazgos, al mismo tiempo que la conciencia social sobre los males que nos aquejan, se agudiza. Esto es así porque –entre muchas otras cosas- estamos viviendo una integración creciente de las mujeres a la vida social y de una juventud con mayor escolaridad. Esto obliga a que el desarrollo tenga lugar en los espacios donde habitan las gentes y las comunidades, convirtiéndoles su capacidad asociativa y sus patrimonios culturales en capitales que permitan generar bienestar sostenible a lo largo del tiempo, por el manejo prudente y creativo de sus patrimonios ambientales. Afortunadamente, esta mirada se encuentra un mundo que cada vez demanda más productos que tienen integrado un valor cultural o ambiental o de género.

En su libro nos ofrece un análisis del contexto latinoamericano desde diferentes perspectivas y miradas, (a) desde de la cultura y las artes, y (b) desde su relación con un desarrollo más sostenible e igualitario de la región. En el actual contexto regional, ¿cuál es el reconocimiento que existe a la importancia de la cultura y las artes para mirar el desarrollo de AL?

Para las elites latinoamericanas la cultura no ha sido un factor real de desarrollo, más bien lo consideran como un subproducto de éste, que está orientado principalmente a la recreación. Afortunadamente no ha sido así para sus intelectuales o para las ONGs o las organizaciones de base. Curiosamente, ha sido la producción cultural de sus artistas la que más ha denunciado los abusos cometidos por quienes controlan el poder; y ha sido el compromiso de los intelectuales latinoamericanos el que los ha convertido –durante largo tiempo- en voz de los sin voz, denunciado la injusticia, la violencia y la impunidad. Los poetas, por ejemplo, son los que mejor nos han explicado los dolores sociales padecidos a lo largo de nuestra historia. Con la capacidad de síntesis que los caracteriza, han delineado los rasgos de una región que junto con ser tan rica en ecosistemas naturales, ha castigado tan severamente a indígenas y afroamericanos. Los novelistas -con una imaginación desbordante- han ensanchado la galería de rostros latinoamericanos con el del indio, negro, campesino, obrero, o de las mujeres,… Nos han narrado cómo hablan y cómo viven estas personas; han socializado sus sueños y pesares. Nos han mostrado lo que nos falta para ser realmente civilizados. Los cineastas son quienes más han denunciado el daño que produce la narcoviolencia, o el abandono en que se encuentran las mujeres o la lucha de quienes desfilan por las calles de las capitales latinoamericanas exigiendo la salida de dictadores o gobernantes corruptos que –por ejemplo- entregan permisos para instalar represas en territorios de gran valor  espiritual y cultural para pueblos indígenas. En cuanto a las ONGs y organizaciones de base, lo que uno observa es que han contribuido a mostrar caminos que podrían canalizar la inquietud social existente, ampliando la mirada al desarrollo al considerar que son fundamentales tanto los liderazgos sociales democráticos como las prácticas colectivas transformadoras de base agroecológica o de turismo comunitario.   

En su opinión, cuál es la relevancia de un enfoque de desarrollo territorial que se basa principalmente en el reconocimiento y valorización de los activos culturales y naturales de los territorios y en procesos de apropiación territorial y fortalecimiento de capacidades de los protagonistas territoriales?

El enfoque del desarrollo territorial (sustentable) es la mejor mirada de desarrollo disponible, al menos por cuatro razones, que permiten: a) sumar a esa enorme diversidad social aun excluida, con toda su experiencia y conocimiento local acumulado; b) construir economías más integradas, y crear sinergias entre el mundo rural y el urbano; c) avanzar hacia ciudades sustentables; y d) canalizar de manera constructiva la presión social que se ha ido acumulando porque se  pacifique la vida social y se controle la corrupción. Una sociedad civil activa que se identifica con su territorio podría ser una fuerza de cambio enorme de un Estado que ha demostrado estar cooptado por mafias y ser ineficiente y centralista; y de un mercado controlado por grandes consorcios y que se resiste a ser competitivo.  

Según su experiencia, en el actual contexto latinoamericano, ¿cuáles son los principales desafíos que un enfoque de esta naturaleza enfrenta?

Desde mi punto de vista creo que el enfoque territorial, enfrenta dos desafíos que no son menores de lograr. Uno, es la existencia de una autoridad política legitimada socialmente (principalmente por la transparencia y la eficiencia con que actúa), dotada de las competencias y los recursos necesarios para mirar el territorio como una unidad, en el cual las dimensiones ecológicas,  económicas y socio-culturales, están armonizadas. Por ejemplo, Chile ha aprobado una ley de descentralización recientemente que servirá de ejemplo para ver si efectivamente se generan las condiciones institucionales y de legitimidad política que permitan planificar adecuadamente los territorios. Dos, la construcción de una economía capaz de armonizar –por un lado- economía con ecología, y –por el otro- la heterogeneidad productiva donde conviven de mala manera emprendimientos y pequeñas empresas que otorgan una alta proporción de los puestos de trabajo y de los ingresos disponibles, con grandes empresas y multinacionales que son las que generan gran parte del valor agregado.   

Descargue el libro completo aquí.

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